ciencia , discriminación , noticias , sociedad Martes, 17 noviembre 2015

Esto es absolutamente todo lo que NO te explicarán después del lamentable anuncio de Charlie Sheen

Es muy probable que hoy por la mañana, cuando leíste la noticia de Charlie Sheen admitiendo que era portador de VIH (después de haber sido extorsionado durante mucho tiempo) , lo primero que pensaste fue que tiene SIDA, que no le debe quedar mucho tiempo de vida y que debería ir escribiendo su millonario testamento.

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Meeeeen ♫ Foto: Buzzfeed

Pero no, no es así. Por lo general, la gente tiene un concepto erróneo sobre la GRAN diferencia que existe entre ser portador de VIH y estar diagnosticado con SIDA. Aquí despejamos la duda sobre algunas creencias populares. 

1. “Pobre Charlie, tiene SIDA”

No, no tiene SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), es portador del VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). El primero es cuando el virus ha atacado tus defensas y caes enfermo con remotas posibilidades de sobrevivir. El segundo te lo explicamos a continuación:

Para empezar,  existen dos tipos de VIH: VIH-1 y VIH-2. El tipo de VIH N°1 es el dominante a nivel mundial y el segundo se encuentra más que nada en países del oeste del África occidental y algunos que colindan como Francia y Portugal.  

Ahora, mientras que el VIH es un virus, el SIDA es un diagnóstico de las personas que cuentan con un bajo nivel de células T (o linfocitos/glóbulos blancos, que son los que previenen que te enfermes). El VIH se traga tus linfocitos. Entonces el SIDA viene a ser la etapa en la cual, el sistema de defensa no puede proteger al cuerpo ante las enfermedades “oportunistas”.

Tío útero, ¿qué son enfermedades oportunistas?

Esta rama de enfermedades engloba un conjunto de patologías que, como bien indica su nombre, aprovechan de manera “oportuna” la situación de bajas defensas. Estas pueden ser neumonía, tuberculosis, candidiasis, herpes, cáncer y muchas otras más. Tendríamos que ver los análisis de Sheen (y chequear su nivel de linfocitos) para poder decir con seguridad que realmente tiene SIDA. 

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Más amarillistas que tú-ya-sabes-quién. Foto: MIC

2. “¿Pero igual se va a morir, no?”

Asu, qué malo que eres para pensar eso. Hay muchos casos de portadores que han continuado con su vida siguiendo un tratamiento especializado. Por ejemplo, en nuestro país, uno de los más renombrados es el de Ernesto Pimentel, portador del VIH desde los 19 años.

“Tenía 19 años. “Descubrí que no tenía plata para morirme. No me alcanzaba (…) Entonces decidí que debía seguir luchando. Porque si alguien podía salvarme de todo esto, era yo mismo. Y así lo hice” replica antes de tomarse el rostro, reflexivo, justo antes de ingerir su cocktail diario de 4 pastillas.”.

Ernesto lleva un tratamiento especializado desde que le detectaron la presencia del virus en su organismo. Hoy tiene 45 años y, si hacemos matemática, Ernesto lleva 26 años viviendo tranquilo con el VIH. 

Ahora bien, si nos inclinamos más por el contexto norteamericano (país en donde vive Charlie Sheen) existen 1,2 millones de personas portadoras del virus. Es más, si un portador de VIH lo detecta a tiempo y lleva el tratamiento, ellos tienen la expectativa de llegar a cumplir la tasa de supervivencia estimada para personas que lo adquieren. 

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Una foto de Charlie de hoy por la mañana. Foto: RPP

Por lo general, las personas que portan el virus y llevan una medicación adecuada (que resulta cara, pero estamos hablando del caso de un multimillonario) logran una reducción drástica del virus en el cuerpo. Aquí el virus se transforma y se vuelve “indetectable”. 

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Foto: MIC

Lo que dice la imagen es lo siguiente.

“Cuando la cantidad de VIH en la sangre está por lo bajo del promedio de la cifra detectable en pruebas de laboratorio, se vuelve “indetectable”. Alcanzar este estatus significa que la persona VIH positivo está manteniendo su salud con un régimen de tratamiento. Esto también reduce notoriamente el riesgo de contagiar el virus a otros.”.

3. “Eso le pasa por promiscuo”

Pese a que puede sonar como la explicación más lógica y coherente para algunos (Charlie Sheen es conocido por llevar una vida sexual bastante “agitada”), esto le puede pasar a cualquiera. Son los fluidos corporales, (el semen, las secreciones vaginales, la leche materna y la sangre) los que transmiten el VIH. Coger el virus no se reduce a personas que tengan encuentros sexuales con distintas parejas, esto le puede pasar a cualquiera que no tenga la costumbre de usar preservativos. 

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Un amiguito de confianza. Foto: Photobucket

Sin embargo, si hablamos de las consecuencias que puede (y va) a sufrir Sheen por declarar su estado de salud, es otro tema. Según el portal gringo de farándula TMZ, desde su declaración hasta el momento son seis exparejas las que planean iniciar una demanda en contra del actor. 

“Un abogado de Los Ángeles habló con TMZ y les dijo que seis mujeres lo contactaron el lunes y tienen pensado reunirse con otras cuatro en el transcurso de los días. Estas mujeres afirman haber mantenido encuentros sexuales con Sheen con protección y sin ella. “.

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En nuestro país la situación es un poco diferente a la que se vive en Estados Unidos. Un dato del Ministerio de Salud (Minsa) del 2014 nos informa que hay 65,000 personas con VIH y la mayoría son jóvenes de entre 15 y 25. 

“Según el Ministerio de Salud, hasta setiembre de este año se diagnosticaron 2,348 nuevos casos de VIH y 791 de SIDA, con lo cual la cifra acumulada de VIH y SIDA, desde 1983, aumentó a 54,611 y 32,221, respectivamente.”.

Algo que mata más que la propia enfermedad en todo el mundo, es la depresión que sufren los portadores al ser rechazados socialmente. El abandono, la crítica y la soledad que algunos tienen que pasar debido al estigma que cubre la enfermedad, es una de las razones por las que estos pacientes no logran vencer la enfermedad.

Como de costumbre en nuestra sección de CIENCIA, si quieren leer mas info sobre la enfermedad, la encuentran en el portal gringo del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Contagiosas: lo puedes ver aquí.